22 mar 2013

La mejora continua del destino



Desde nuestra perspectiva, creemos que para que un lugar sea calificado como destino turístico, debe poseer ciertas características que lo hagan atractivo de cara al público potencial. Éste deberá tener algo digno de ver para que los turistas decidan emplear su tiempo y su dinero en desplazarse hasta dicho lugar y permanecer en él durante unos días disfrutando del conjunto de visitas, actividades o sensaciones que el destino le puede ofrecer.  Por tanto, creemos que en este sentido, las labores de los organismos competentes en materia turística, así como el resto de autoridades en la materia, es fundamental. Es importante tener unos  recursos turísticos atractivos pero lo es aún más saber "explotarlos" a través de buenas campañas de promoción turística, mejoras continuas, conservación y mantenimiento de monumentos, calles, adecuada dotación de infraestructuras, avituallamiento urbanístico, etc. Es decir, un suma y sigue, siempre hacia la mejora.



Los grandes problemas en algunos destinos surgen cuando se empiezan a descuidar aquellos elementos que le dieron el prestigio y la fama, pues de nada sirve vivir de rentas del pasado. Lo que hoy es un destino puntero, puede no serlo dentro de unos años, porque no se realicen las correctas labores para su gestión, por quedarse anclado en el pasado, por verse desplazado por otros destinos, etc. Como en todos los sectores económicos, la innovación es el futuro y el ver más allá del presente adelantándose a los acontecimientos futuros.



España era uno de los países receptores  por excelencia cuando se hablaba de turismo. Hoy en día, las cosas han cambiado y empiezan a sobresalir otros destinos que hace una década eran impensables. El turismo de sol y playa de los años 60 que tanto dinero ha dado a destinos como la Costa del Sol o las Islas, ha ido cambiando hacia una tendencia turística con destinos mucho más culturales y que ofrecen actividades diferentes a playa y relax solamente.

Esta tendencia cambiante viene de la mano de un turista más exigente y con un cambio de actitud y gusto a la hora de viajar. Busca destinos más atractivos y con una mayor oferta cultural para poder disfrutar al máximo de sus vacaciones.



Los destinos de turismo vacacional o sol y playa en España se han ido quedando atrás, con respecto a los nuevos destinos como son Croacia, Marruecos, o Túnez de nuevo, ya que le ofrecen más experiencias al turista y con un servicio de calidad. En España, la mayoría de estos destinos ofrecían al turista un paquete vacacional de precios bajos que en muchas ocasiones resultaba de baja calidad, debido al tipo de turistas que atraía.



Esto nos lleva a la conclusión de que es importante mejorar no sólo las instalaciones y actividades que se ofrecen a los clientes, sino también el servicio o elementos intangibles que son tan importantes de cara a mejorar la estancia del turista. No nos olvidemos, por supuesto, de la tecnología 2.0 con la que se puede conseguir un trato con el cliente o un seguimiento de este sin coste alguno.

26 nov 2012

¿Monopolio de la catedral?



La ciudad de Santiago es frecuentada por un gran número de visitantes a lo largo del año. Los lugares más visitados, tanto por turistas como excursionistas, son como todos sabemos la catedral y el casco antiguo. Este flujo de público supone que estas calles se vean afectadas por una gran afluencia o concentración de visitas. Concretamente, la Plaza del Obradoiro, la Rúa do Franco, la Rúa do Villar, la Rúa Nova y la Rúa de la Calderería son las zonas con más capacidad de carga que soporta la ciudad.
Pero, ¿qué es capacidad de carga?. Este término lo usamos en el campo turístico para referirnos a la cantidad máxima que es capaz de soportar un destino, monumento, o calle en este caso; de personas. Visto eso, la capacidad de carga o límite de personas que soporta Compostela en estos lugares excede muy evidentemente su límite.

Un claro ejemplo de control de capacidad de carga que se ha hecho muy popular ha sido el del acceso a las Islas Cíes. Para poder visitarlas, tienes antes que comprar tu entrada y dar tus datos, de esta forma se controla el tráfico de asistentes a las islas; con un número máximo de visitas diarias para poder conservar este espacio natural protegido en óptimas condiciones.

Muchos han sido los estudios sobre la afluencia de visitantes que se concentra en pocos metros en Santiago de Compostela. Y todos ellos llegan a la misma conclusión: se excede de manera muy clara.
Si visitas la catedral, se puede observar que la gente entra y sale cuando quiere, pasea a su alrededor, le da el famoso abrazo al Apóstol, contempla el Pórtico de la Gloria a sus anchas. Durante la misa del Peregrino o la contemplación del Botafumeiro, es cuando se concentra más público. Se unen los peregrinos que acaban de llegar al Obradoiro, con los turistas que visitan la catedral, junto con los oyentes de la misa.

Nuestra visión acerca de este tema es que debería controlarse la capacidad de carga de la ciudad, primero para poder hacer más amena la visita a la misma, según los propios compostelanos, que día a día ven impedido su paso por estas calles y tercero, para crear una imagen de calidad de la ciudad.

Para poder realizar esto, creemos que sería necesario realizar lo siguiente:
 
-Desviar el flujo hacia otras zonas. La Ciudad de la Cultura puede verse muy beneficiada si se desvía el tráfico para este lugar, primero para dar a conocer este espacio y segundo para ampliar la oferta turística de la ciudad.

-Crear un máximo de visitantes diarios a la catedral. Supone regular la asistencia al templo, para mejorar su mantenimiento y que sus obras no se dañen al recibir tanto público; además de crear un mejor ambiente dentro de ella. Otro beneficio de controlar las visitas es que se mejoraría la situación de la catedral sin imponer una tasa monetaria para poder entrar en ella, con lo que seguiría teniendo una entrada gratuita.

-Desviar el flujo de visitantes hacia museos con la mejora de su oferta artística, así como de los parques de la ciudad, creando y promocionando rutas a través de ellos. Así, las calles que hemos mencionado anteriormente se verían menos colapsadas, además los visitantes seguirían estando en la ciudad y la conocerían de una manera más profunda, a través de otra oferta turística diferente a la que conocen en la actualidad. Supondría un aumento del número de turistas y se crearía otra tipología de mercado, puesto que se ofrecería algo diferente al turismo religioso.

-Mejorar la calidad de la oferta. Disminuyendo la capacidad de carga de la ciudad se crea un ambiente más cómodo y confortable para las personas que vienen a visitar la ciudad.

Uniendo los diferentes pasos que hemos descrito, la oferta de la ciudad mejoraría y se crearían diferentes segmentos de mercado, con lo que la demanda disfrutaría más de un ambiente confortable y que le ofrece atractivos de diferentes gustos.

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