23 nov 2012

Valle-Inclán y su estrecha relación con Santiago




En diferentes entradas, hemos desgranado tanto los aspectos más conocidos de la ciudad de Santiago, como los menos. Hemos hablado de edificios tan famosos como la Ciudad de la Cultura, así como de los diferentes parques con los que cuenta la ciudad. Además de estos puntos más artísticos, también hemos descrito la curiosa y no por eso menos dura historia de Las Dos Marías.
cvc.cervantes.es

En esta entrada, vamos a centrarnos en otro personaje ilustre en la ciudad, Ramón María del Valle-Inclán. Este polifacético escritor, tiene una gran vinculación con Santiago de Compostela, comenzando aquí sus estudios de Derecho, impuestos por su padre, por lo que sus notas no eran muy buenas. Compinaba la época de estudios con impartir clases particulares de latín y asistía regularmente a la biblioteca de la Universidad, en el Ateneo Compostelano,  asistiendo a los espacios literarios. Durante estos años entabló amistad con los que hoy en día son figuras relevantes del mundo de la cultura y de la política gallega

En esta época publica sus primeros trabajos literarios en la revista Café con gotas de Santiago de Compostela  y en 1989 su cuento A media noche. La visita de José Zorrilla a Santiago para dar una conferencia en la Universidad a la que asiste Valle-Inclán, le produce una gran satisfacción por la figura del escritor. Es durante su estancia en Compostela, donde le seduce la literatura.

Con la muerte de su padre, cuando tenía veintidós años, se libera del compromiso paterno y abandona la carrera de Derecho y regresa a Pontevedra. Hasta este año, habían pasado ya cinco años en la universidad compostelana y no lograba pasar del tercer año de la carrera. Durante estos años de vida universitaria santiaguesa, se hace muy popular en entre los estudiantes de la ciudad.


Turismología Compostela (2012)

No cabe duda de que la historia y vida de este carismático autor, ha estado muy ligada a la ciudad, por ello destacamos su importancia en nuestra ciudad.
Hoy en día, conservamos en Santiago, además de la conocida estatua del autor en la Alameda,  visitada por cientos de turistas y compostelanos durante sus paseos por el parque; unos cines  y la calle donde se encuentra el Museo de Arte Contemporáneo.

19 sept 2012

Curiosidades (IV): La historia de las 2 Marías


Existen dos personalidades en Santiago que muchos ya conocen incluso antes de llegar a la ciudad y otros muchos las descubren durante su estancia. Nos referimos a las dos Marías. Esas dos mujeres cogidas del brazo que nunca se separan, siempre van juntas con sus bolsitos en la mano y sus pañuelos resguardándose del frío. Tanto los turistas, como los jóvenes que pasean por la Alameda, donde se sitúa la figura, buscan encarecidamente sacarse una foto con las dos mujeres. Sin embargo, detrás de todo lo simpático de las fotos que se sacan con ellas se esconde una dura realidad en su infancia.


Estas pintorescas mujeres, hoy retratadas para el recuerdo en una estatua en el parque da la Alameda, eran dos hermanas que tenían la costumbre de salir a pasear todos los días a las dos de la tarde por las inmediaciones de la Alameda. De ahí que también se les conociera con el nombre de las Dos en Punto, hora a la que era habitual verlas en su paseo diario. Coralia y Maruxa, como así se llamaban, vestían y se maquillaban de forma muy colorida para su edad, tanto, que no pasaban desapercibidas. Formaban parte de una familia obrera de 11 hermanos que vivía en la calle Espirítu Santo, desde donde salían todos los días a su particular ruta por las calles de Compostela.  

El colorido de su atuendo no es reflejo en lo absoluto de la cruda realidad que tuvieron que vivir tras la Guerra Civil, siendo víctimas de represalias continuas por parte de falangistas que las maltrataban para sonsacarles información del paradero de sus hermanos (tres de ellos eran miembros activos de la CNT, uno murió durante la Guerra y los otros dos consiguieron huír). No se sabe a ciencia cierta lo que tuvieron que sufrir, pero algunas voces hablan de humillaciones, tratos vejatorios y violaciones. Algunos afirman que ese maltrato reiterado que tuvieron que padecer desde muy jóvenes las llevó a una situación de locura, pues eran muchos los que decían que estaban locas. Su imagen pública no hacía más que deteriorarse, tachándolas de anarquistas, por lo que perdieron los pocos ingresos que ganaban como costureras, llegando a vivir gracias a la caridad de los vecinos que las ayudaban sin que ellas se percataran. Fue a principios de los años 80 cuando fallecieron ambas, con apenas tres años de diferencia.

Como veis, se trata de una dura historia detrás de la famosa estatua de Las Marías en la Alameda. Ésta hoy en día sirve como telón de fondo para muchas fotografías. Sin embargo, son muchos los que no conocen ni siquiera una mínima parte de su historia. Tampoco se sabe con exactitud cuál fue su verdadera realidad, pero sea como fuere, se merecen un pequeño homenaje de nuestra parte, por haber sido para muchos el símbolo de la libertad de expresión durante la posguerra.

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