18 mar. 2013

¿Demasiada ambición?


Los últimos posts sobre los que hemos hablado se centran en la Ciudad de la Cultura por diversos motivos: el primero, porque se trata de un recurso turístico reciente de la ciudad y segundo, porque se trata de un recinto muy polémico y lleno de asuntos cuestionables.
Algunas de estas preguntas que se hace la gente compostelana o no son las siguientes:
¿Estábamos preparados en Santiago para semejante infraestrucutura turística?, ¿Esta ciudad posee las condiciones idóneas en cuanto a habitantes, superficie, demanda turística, etc para albergar este tipo de construcción?, ¿Han planificado de manera eficiente las obras que se han expuesto? ¿Se ha planificado su proyección turística?
Como véis, las preguntas son cuanto menos numerosas y en este post expondremos nuestra opinión. Como siempre en el blog, desde sus inicios, tratamos de confirmar la información que mostramos a través de cifras y datos y, por supuesto, nuestro pensamiento está basado en esos datos.

Fuente: Turismología (2011)
Por tanto, la única respuesta a las preguntas que hemos expuesto con anterioridad es muy clara y se trata de un NO rotundo. Santiago de Compostela es una ciudad pequeña, en la que el despilfarro económico surgido de la construcción de la Ciudad de la Cultura, ampara unos años de mucho sacrificio en cuanto al pago de tasas, impuestos municipales y demás gravámenes que deben convertirse en cifras positivas al acarrear un enorme desembolso con la construcción y mantenimiento del edificio. Toda la ciudadanía compostelana debe sacrificarse más aún si cabe para tratar de recaudar más con los impuestos que paga, al aumentar la proyección del gasto del edificio 3 veces más de lo acordado al inicio de su construcción. Sin olvidarnos, por supuesto, del elevado coste de mantenimiento que supone cada año mantener la Ciudad de la Cultura.
Otra respuesta negativa es la no planificación en su totalidad del edificio, desde sus inicios los cambios han ido a remolque y esto se ha mostrado en el aumento de la cifra de gastos. Para realizar cualquier tipo de edicio, plan, estructura, documento, viaje, organización, ... todas estas actividades o acciones necesitan de una planificación previa. ¿Por qué si no la Ciudad de la Cultura no iba a necesitar de ello? Sin embargo, no existe por ningún lado, ejemplo de ello además de los gastos aumentados es el vacío de actividades o exposiciones que prohiben o evitan de alguna manera la atracción del turista por el lugar. Ya hemos explicado en numerosas ocasiones que el mal dato del gasto ya no puede evistarse, sin embargo, la planificación de un buen calendario de exposiciones puede realizarse a tiempo para poder mejorar los datos de visitantes y, a posterior, del coste de la Ciudad de la Cultura.
Si existiera esa planificación tan añorada podría construirse un lugar con menos edificios y más rentables o con mayor interés turístico. Algunos edificios proyectados y que no se han construido como la ópera, lo vemos un poco inversosímil para Compostela. A pesar de que existe público para este tipo de música, no es tan amplio como para llenar semejante imfraestrucutra. Debería hacerse en un lugar ya construido como el auditorio, dándole uso al mismo y dejando de lado el coste de construcción de un nuevo edificio que no se rentabilizaría. 
Los datos que acabamos de analizar se traducen en un bajo número de visitas, a pesar de los datos que quieren mostrar por parte del Gobierno, contabilizando de igual manera los paseos de los compostelanos en una tarde de domingo y las visitas de grupos organizados o de cualquier turista que se mueve al monte Gaiás.
Este capricho de D. Manuel Fraga, como muchos opinan, nos ha salido bien caro. Los datos o cifras concretas pueden verse en los enlaces que se pueden pinchar desde aquí, pero aconsejamos que son números muy elevados que nos duelen al verlos, sobretodo al saber años después que no se han gastado correctamente en algo que no ha dado sus frutos.



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